Unión Industrial de Avellaneda

Miércoles 21 de Julio de 2021
 /  Industria

Desde el comienzo de la pandemia hasta abril de este año, la industria creó 31.000 puestos de trabajo

La situación contrasta con la del empleo privado en general, que cayó; la mayor generación se produjo en 2021; igualmente, el trabajo industrial está en un nivel menor a 2013; las restricciones impactaron en las pymes

Luego de la tormenta económica generada por el coronavirus, surgen algunos datos que reflejan una mejoría en el empleo industrial: desde el comienzo de la pandemia, en 2020, hasta abril de este año, la industria creó 31.000 puestos de trabajo. El dato no es menor si se toma en cuenta que entre enero y abril del año pasado se habían destruido 10.000 posiciones.
En efecto, tal como surge de un trabajo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el empleo asalariado formal en la industria manufacturera venía cayendo antes de la pandemia y alcanzó un mínimo al comienzo de esta, pero desde ese momento comenzó a recuperarse, al punto tal que el último dato de abril de este año mostraba un crecimiento de los puestos de trabajo de 2,9% respecto de igual mes de 2020 (es decir, 31.000 empleos).


Nadin Argañaraz, director del Iaraf y autor del informe, comentó que se puede apreciar una fuerte recuperación de los puestos, respecto al piso que alcanzaron en mayo del año pasado, donde el empleo industrial fue el más golpeado. -Es más, se puede decir que la mayor creación se dio en 2021, porque si se compara el cuarto trimestre de 2020 con igual período de 2019, se ve que solo se generaron allí 3294 nuevos puestos-, señaló el economista.

Pablo Dragún, economista de la Unión Industrial Argentina, dijo que sus datos coinciden con los del Iaraf y los que surgen del Ministerio de Trabajo. -Eso muestra una faceta positiva de la recuperación, en un momento en el que empieza a crecer un poco la demanda, sobre todo de bienes durables. Este crecimiento de la demanda debería ir acompañado de mayor generación de empleo que la que se produjo, pero es claro que las restricciones derivadas del Covid complican la situación-, afirmó el especialista.

Según Dragún, esa menor creación de empleo de la esperada, de acuerdo con el repunte de la demanda, se observa más en las empresas chicas. -Esto se refleja en la encuesta de indicadores laborales, del Ministerio de Trabajo, donde se vio una caída leve de contratación industrial en mayo con respecto a abril, sobre todo en las compañías más pequeñas. Eso es lógico, porque las más grandes tienen mayor espalda para sobrellevar los sobrecostos que genera el Covid, ya sea vía ausentismo o vía restricciones que complican la operación-, señaló el economista.


Aldo Abram, director de la fundación Libertad & Progreso, dijo que el industrial fue el sector de la economía local que más fuerte se recuperaron. -Claro que este repunte no ha sido homogéneo y yo creo que la gran explicación en este repunte se explica por la protección que han recibido ciertos sectores ante la necesidad de cuidar los dólares-, analizó el economista.

La situación del empleo industrial contrasta con la del empleo en relación de dependencia en el sector privado en general, ya que, según precisó Abram, hasta abril de 2021, último dato conocido, se habían perdido 150.000 puestos de trabajo. -Es que incluso aquellos que hoy podrían decidir tomar un empleado más, tienen miedo, porque la Argentina tiene procesos de recuperación cortos, entonces, si eso se corta y ya no lo necesita, se va a encontrar con un empleado al que no podrá despedir, por la prohibición que rige desde la irrupción de la pandemia-, subrayó el economista.

Por su parte, Belén Rubio, responsable de Análisis Sectorial de Abeceb, confirmó que efectivamente se observa una recuperación del empleo industrial registrado. -Para abril de este año, lo que vimos es que hay 1,1 millones de trabajadores, lo que significa estar a niveles similares a 2019 y con gran repunte respecto de los peores meses de la pandemia en 2020. Y eso se ve tanto cuando se analizan los datos con estacionalidad y sin estacionalidad-, remarcó la economista.

Sin embargo, Rubio aclaró que la evolución del empleo industrial ha sido errática y que hoy se está en un proceso de normalización y paulatina recuperación, pero que si en lugar de comparar con mayo/junio del año pasado, se lo coteja con iguales meses de 2013, se observa que todavía se está un 12% abajo en el número de asalariados registrados en la industria.

A la hora de analizar por rubros la evolución del empleo, se distingue que los más dinámicos, dentro de la coyuntura adversa, fueron: Alimentos, en el que se crearon 3649 puestos de trabajo; Radio y Televisión (3555) y Productos de caucho y plástico (2222). ?En el otro extremo, se encuentran Edición, donde se perdieron 1952 empleos; Otros productos de metal (-2533) y Confecciones, donde se perdieron 2989 empleos. Obviamente, este comportamiento tiene relación directa con la marcha del consumo en un año de varios meses de confinamiento?, explicó Argañaraz.

En tanto, cuando el análisis se hace por regiones, se concluye que el empleo industrial mostró mayor dinamismo en la Patagonia, con un aumento de 11%, equivalente a unos 5100 puestos. El Noroeste y la región Pampeana mostraron niveles cercanos a cero, mientras que Noreste evidenció un leve crecimiento de 1,1%, lo que se traduce en 450 puestos. En el otro extremo, donde más se deterioró el empleo fue en CABA, donde se perdieron 6900 puestos de trabajo, un 3,9% de los existentes antes de la pandemia, y Cuyo (1570 y 2,1%, respectivamente).

En efecto, tal como surge de un trabajo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el empleo asalariado formal en la industria manufacturera venía cayendo antes de la pandemia y alcanzó un mínimo al comienzo de esta, pero desde ese momento comenzó a recuperarse, al punto tal que el último dato de abril de este año mostraba un crecimiento de los puestos de trabajo de 2,9% respecto de igual mes de 2020 (es decir, 31.000 empleos).
Nadin Argañaraz, director del Iaraf y autor del informe, comentó que se puede apreciar una fuerte recuperación de los puestos, respecto al piso que alcanzaron en mayo del año pasado, donde el empleo industrial fue el más golpeado. -Es más, se puede decir que la mayor creación se dio en 2021, porque si se compara el cuarto trimestre de 2020 con igual período de 2019, se ve que solo se generaron allí 3294 nuevos puestos-, señaló el economista.

Pablo Dragún, economista de la Unión Industrial Argentina, dijo que sus datos coinciden con los del Iaraf y los que surgen del Ministerio de Trabajo. ?Eso muestra una faceta positiva de la recuperación, en un momento en el que empieza a crecer un poco la demanda, sobre todo de bienes durables. Este crecimiento de la demanda debería ir acompañado de mayor generación de empleo que la que se produjo, pero es claro que las restricciones derivadas del Covid complican la situación?, afirmó el especialista.

Según Dragún, esa menor creación de empleo de la esperada, de acuerdo con el repunte de la demanda, se observa más en las empresas chicas. -Esto se refleja en la encuesta de indicadores laborales, del Ministerio de Trabajo, donde se vio una caída leve de contratación industrial en mayo con respecto a abril, sobre todo en las compañías más pequeñas. Eso es lógico, porque las más grandes tienen mayor espalda para sobrellevar los sobrecostos que genera el Covid, ya sea vía ausentismo o vía restricciones que complican la operación-, señaló el economista.
Aldo Abram, director de la fundación Libertad & Progreso, dijo que el industrial fue el sector de la economía local que más fuerte se recuperaron. -Claro que este repunte no ha sido homogéneo y yo creo que la gran explicación en este repunte se explica por la protección que han recibido ciertos sectores ante la necesidad de cuidar los dólares-, analizó el economista.

La situación del empleo industrial contrasta con la del empleo en relación de dependencia en el sector privado en general, ya que, según precisó Abram, hasta abril de 2021, último dato conocido, se habían perdido 150.000 puestos de trabajo. -Es que incluso aquellos que hoy podrían decidir tomar un empleado más, tienen miedo, porque la Argentina tiene procesos de recuperación cortos, entonces, si eso se corta y ya no lo necesita, se va a encontrar con un empleado al que no podrá despedir, por la prohibición que rige desde la irrupción de la pandemia-, subrayó el economista.

Por su parte, Belén Rubio, responsable de Análisis Sectorial de Abeceb, confirmó que efectivamente se observa una recuperación del empleo industrial registrado. -Para abril de este año, lo que vimos es que hay 1,1 millones de trabajadores, lo que significa estar a niveles similares a 2019 y con gran repunte respecto de los peores meses de la pandemia en 2020. Y eso se ve tanto cuando se analizan los datos con estacionalidad y sin estacionalidad-, remarcó la economista.

Sin embargo, Rubio aclaró que la evolución del empleo industrial ha sido errática y que hoy se está en un proceso de normalización y paulatina recuperación, pero que si en lugar de comparar con mayo/junio del año pasado, se lo coteja con iguales meses de 2013, se observa que todavía se está un 12% abajo en el número de asalariados registrados en la industria.

A la hora de analizar por rubros la evolución del empleo, se distingue que los más dinámicos, dentro de la coyuntura adversa, fueron: Alimentos, en el que se crearon 3649 puestos de trabajo; Radio y Televisión (3555) y Productos de caucho y plástico (2222). ?En el otro extremo, se encuentran Edición, donde se perdieron 1952 empleos; Otros productos de metal (-2533) y Confecciones, donde se perdieron 2989 empleos. Obviamente, este comportamiento tiene relación directa con la marcha del consumo en un año de varios meses de confinamiento?, explicó Argañaraz.

En tanto, cuando el análisis se hace por regiones, se concluye que el empleo industrial mostró mayor dinamismo en la Patagonia, con un aumento de 11%, equivalente a unos 5100 puestos. El Noroeste y la región Pampeana mostraron niveles cercanos a cero, mientras que Noreste evidenció un leve crecimiento de 1,1%, lo que se traduce en 450 puestos. En el otro extremo, donde más se deterioró el empleo fue en CABA, donde se perdieron 6900 puestos de trabajo, un 3,9% de los existentes antes de la pandemia, y Cuyo (1570 y 2,1%, respectivamente)

 

Fuente: La Nación