Unión Industrial de Avellaneda

Miércoles 21 de Julio de 2021
 /  Comercio Exterior

El drama de las empresas tras refuerzo del cepo al dólar: ya hay trabas para pagar importaciones

Desde bancos reconocen que hay "grises" en la normativa que obligaron al rechazo de algunos pedidos de dólares para importar bienes o pagar servicios

Si se pudiera unir a las partes y sacar una foto, la típica instantánea familiar donde todos se juntan un instante, la imagen sería elocuente: funcionarios relajados, sonrientes, y empresarios tensos, con gestos de preocupación. Esa es la primera conclusión transcurrida una semana de las medidas que reforzaron el "cepo" en el mercado cambiario.

La satisfacción en el elenco oficial no requiere de demasiadas explicaciones: las cotizaciones de los denominados "dólares libres" (CCL y MEP) se mantuvieron prácticamente sin modificaciones a lo largo de la semana y el costo de la intervención del Banco Central se redujo en forma notable, gracias a los límites impuestos en esos mercados.
La insatisfacción empresaria también está a la vista. Sobre todo en las Pymes, de acuerdo a lo que referenciaron desde tres bancos líderes consultados por iProfesional. Empresas que se vieron imposibilitadas de acceder al pago de importaciones, en su mayoría por no contar con la estructura para poder completar los formularios y la declaración jurada necesarios para acceder a los dólares del Banco Central.

Hubo algunos casos de empresas grandes que tuvieron problemas para girar divisas a sus proveedores del exterior. Fue el caso de una compañía del sector agrícola, tradicional en el mercado.
Desde los bancos argumentaban que hay "grises" en la normativa que obligaron al rechazo de algunos pedidos de dólares para importar bienes o pagar servicios al exterior.
Esos "grises" se relacionaron con los accionistas de las compañías: la medida oficial establece que los socios de las empresas no pueden comprar dólares "oficiales" si 90 días antes o después operan en el CCL o en el MEP. Pero algunos abogados de los bancos interpretaron que las empresas tampoco podrían repartir dividendos entre sus accionistas si habían dolarizado en ese mercado "alternativo".

Esas dudas, que permanecieron hasta el fin de semana, provocó malhumor y tensiones hacia dentro de las compañías afectadas.
Lo dicho, además, pymes que no disponen de una estructura de abogados expertos también quedaron excluidas del mercado de cambio, según comentaron en tres bancos consultados por iProfesional.

Desde algunas entidades financieras, incluso, admitían que los empresarios tenían dudas de la manera en la que debían completar los formularios, y que eso dificultó la operatoria.

 

¿Quiénes dolarizan?
La gran pregunta hacia adelante, más allá de la suerte de esos accionistas, refiere a cómo continuará el mercado cambiario en las próximas semanas.
La corriente dolarizadora se mantuvo la última semana. ¿Quiénes dolarizan? ¿Se modificó la dinámica después de las medidas de la CNV y el BCRA?

La composición de quienes se pasan a dólares no cambió. En primer lugar, el sector rural. Desde las Alyc recibieron un buen volumen de pedidos para pasar a billetes verdes la abundante liquidación de divisas del "campo".

Hubo también una esperada demanda en el canal "alternativo" del dólar en aquellos bonos que no están bajo la lupa de las autoridades. Sobre todo en "Ledes".

Hay que tener en cuenta que la semana pasada fue muy buena también para el Banco Central: logró comprar más de u$s500 millones en el mercado. Una señal contundente para quienes creyeron que el segundo semestre arrancaba con una debilidad de la autoridad monetaria.
Hasta el martes 13 (ocho días hábiles), el BCRA había adquirido nada menos que u$s778 millones para sus reservas. De ese total, u$s488 millones se habían quedado en poder de la autoridad monetaria, de acuerdo a los datos oficiales.

Para el Gobierno, esta cuestión hay que interpretarla como una poderosa señal hacia el FMI, que le reclama especial cuidado por las reservas del Banco Central. Algo que un agrandamiento de la brecha cambiaria pone en riesgo, como se vio el año pasado.

"Vamos a comprar menos; eso seguro. Así es el segundo semestre del año. Pero quisimos dar una muestra para quienes piensan que estamos debilitados", apunta un funcionario clave del equipo económico.

El Gobierno quiere que no se le vuelva a disparar la brecha. Martín Guzmán cree que si logra estabilizarla en las próximas dos semanas podría incluso pensar en un achicamiento.
No lo dice públicamente, pero de seguro que el ministro busca un acuerdo con el Fondo Monetario antes de las elecciones, justamente, con el objetivo de ganar la estabilidad con una brecha más cerca del 50% que del 85%, que es como terminó la última semana.

Como publicó iProfesional, Guzmán busca convencer a Alberto Fernández y a Cristina Kirchner de que el acuerdo con el Fondo Monetario se firme antes de las elecciones. Antes de los próximos vencimientos de la deuda con el organismo. El primero cae en el mes de septiembre, y es por unos u$s1.900 millones.

El ministro viene de atender la preocupación de parte del Fondo Monetario y también de los países "ricos" por el nivel de las reservas del Banco Central. El FMI quiere que el Gobierno se asegure la contención de las divisas que tiene atesoradas. Los técnicos del organismo ya expresaron su rechazo a la idea de pagar los próximos vencimientos de deuda con los DEGs que se repartirán por la ampliación de capital del Fondo.

Lo que sí es claro es que se acercan las fechas en las que debería desembolsar unos u$s4.500 millones (entre septiembre y diciembre) por vencimientos que tendrán que saldarse con las debilitadas reservas del Banco Central, a menos que antes se firme un acuerdo con el Fondo.
Además de los u$s1.900 millones que vencen en septiembre y los otros u$s1.900 millones de diciembre, habría que abonar u$s349 millones el mes que viene y otros u$s394 millones en noviembre. A los que habría que sumarle la primera cuota de u$s215 millones con el Club de París de finales de este mes.

Para el FMI, hoy en día, las reservas del BCRA pasaron a ser la cuestión central del programa con la Argentina. Y en línea con eso, la amplitud de la brecha cambiaria, que volvió a agrandarse en las últimas semanas.

Por esto mismo es que en el equipo económico festejaban la perfomance de la última semana: Miguel Pesce pudo demostrar que las reservas crecieron a pesar de la enorme incertidumbre que pesa sobre el futuro de la economía argentina, sin acuerdo con el FMI y con una pandemia irresuelta.

¿Le alcanzará al Gobierno con el súper cepo, ahora reforzado, para garantizar la "paz cambiaria"?
Nadie, por ahora, observa un peligro inminente en el mercado cambiario "oficial". En el mercado de futuros, el BCRA redujo a cero su posición vendedora.

 

Fuente: I Profesional